Tag Archives: Juan Calvino

Lutero & Calvino

9 Oct

Juan Calvino & Martín Lutero

Es interesante ver la manera en que Dios obra por medio de su Providencia:

  • Martín Lutero en desobediencia a su padre dejó sus estudios de leyes para ser monje.
  • Juan Calvino en obediencia a su padre dejó sus estudios de teología para ser abogado.

Al final del camino ambos ayudaron a cumplir los planes de Dios al rescatar el Cristianismo a través de la Reforma Protestante y su énfasis en la majestad de la Escritura y la grandiosa Soberanía de Dios.

SOLI DEO GLORIA

Anuncios
Cita

Dios Es Justo …

4 Sep

Dios Es Justo

“…no debe oscurecer el modo invariable de su justicia el que Él permita algunas veces que los malhechores y delincuentes vivan a su gusto y sin castigo por algún tiempo, y que los buenos, que ningún mal han hecho, sean afligidos con muchas adversidades, y hasta oprimidos por el atrevimiento y crueldad de los impíos; antes al contrario, debemos pensar que cuando Él castiga alguna maldad con la muestra evidente de su ira, es señal de que aborrece toda suerte de maldades; y que, cuando deja pasar sin castigo muchas de ellas, es señal de que habrá algún día un juicio para el cual están reservadas.”


Juan Calvino

SOLI DEO GLORIA

Calvino & Estado

3 Jun

LA RELACIÓN ENTRE IGLESIA Y ESTADO

En contraste con el movimiento anabaptista(1), Calvino acepta la importancia del Estado en el propósito de Dios. Dedica el último capítulo de la Institución de la Religión Cristiana (Libro IV, capítulo XX) a esa cuestión. En primer lugar, Calvino indica la separación entre las dos esferas. Dice: “quien sabe distinguir entre el cuerpo y el alma, entre esta vida transitoria y la venidera, que es eterna, comprenderá a la vez con ello muy claramente que el reino espiritual de Cristo y el poder civil son cosas muy diferentes entre sí.”(2)

El lenguaje de Calvino refleja la influencia de San Agustín y su énfasis en las dos ciudades o dos reinos que expone en “La ciudad de Dios”. Uno de esos ámbitos es eterno, el otro, histórico.

(1) La toma de distancia que Calvino hace del movimiento anabaptista en cuanto a la responsabilidad cristiana
hacia el Estado, se puede percibir en su exposición en Institución de la religión cristiana, vol. II, trad. Cipriano de
Valera, Rijswijk: Fundación Editorial de Literatura Reformada, 1968, IV. XX.1, pp. 1168-1169, donde refuta la
posición de quienes representan “espíritus utópicos” que consideran que los cristianos, al haber muerto con Cristo
a los rudimentos de este mundo, no tienen responsabilidad alguna hacia las cuestiones políticas. Marta García
Alonso también afirma que Calvino pretendía distinguirse del protestantismo subversivo y, particularmente, los
anabaptistas, porque para ellos el Estado era algo superfluo. La teología política de Calvino, Barcelona:
Anthropos, 2008, p. 18.

2 Juan Calvino, Op. Cit., p. 1168

SOLI DEO GLORIA

Arana & Calvino

14 Abr

Como evangélicos siempre nos será provechoso meditar en las palabras de un hombre que vivió para la gloria de Dios dentro de todas las contingencias de su mundo, quien fue de bendición para la grey del Príncipe de los Pastores, de beneficio inmensurable para su sociedad y para todo el mundo: Juan Calvino

“Porque, si la gloria de Dios es querida para nosotros, como debe ser, nosotros debemos luchar con todo nuestro poder contra aquel que propone la extinción de esa gloria. Si nosotros estamos animados por el verdadero celo para mantener el Reino de Cristo, debemos hacer guerra irreconciliable contra aquel quien conspira por su ruina”.

Tomado de Providencia & Revolución de Pedro Arana

Soli Deo Gloria

Vintage: Nuestro Único Tesoro

24 Feb
Cristo es Nuestro Único Tesoro

 


Puesto que vemos que toda nuestra salvación está comprendida en
Cristo, guardémonos de atribuir a nadie la mínima parte del mundo.
Si buscamos salvación, el nombre solo de Jesús nos enseña que en Él está.
Si deseamos cualesquiera otros dones del Espíritu, en su unción los
hallaremos.
 
Si buscamos fortaleza, en su Señorío la hay; 
si limpieza, en su concepción se da; si dulzura y amor, en su nacimiento se puede encontrar,
pues por él se hizo semejante a nosotros en todo, para aprender a
condolerse de nosotros;
si redención, su pasión nos la da; si absolución, su condena; si remisión de la maldición, su cruz; si satisfacción, su sacrificio;
si purificación, su sangre; si reconciliación, su descenso a los infiernos;
si mortificación de la carne, su sepultura; si vida nueva, su resurrección,
en la cual también está la esperanza de la inmortalidad;
si la herencia del reino de los cielos, su ascensión; si ayuda, amparo, seguridad y
abundancia de todos los bienes, su reino; si tranquila esperanza de su
juicio, la tenemos en la autoridad de juzgar que el Padre puso en sus manos.
 
En fin, como quiera que los tesoros de todos los bienes están en Él,
de Él se han de sacar hasta saciarse, y de ninguna otra parte.
 
Porque los que no contentos con Él andan vacilantes de acá para allá entre vanas
esperanzas, aunque tengan sus ojos puestos en Él principalmente. sin
embargo no van por el recto camino, puesto que vuelven hacia otro lado
una parte de sus pensamientos.
 
Por lo demás, esta desconfianza no puede penetrar en nuestro entendimiento una vez que hemos conocido bien la abundancia de sus riquezas.
 
Juan Calvino – Institución de la Religión Cristiana 2.16.19

SOLI DEO GLORIA

Vintage: Spurgeon & Calvino

28 Dic
No hay alma viviente que sostenga más firmemente las doctrinas de la gracia que yo, y si alguno me pregunta si estoy avergonzado de ser llamado Calvinista, respondo: ‘Deseo ser llamado nada más Cristiano’, pero si me preguntan si sostengo los puntos de vista doctrinales que estaban en poder de Juan Calvino, respondo sí, lo hago, los acepto, y me regocijo al confesarlo.”
Charles H. Spurgeon
SOLI DEO GLORIA

Calvino & el Orden Político

23 Nov

En sus ideas acerca del orden político, es determinativo el principio básico de Calvino de la soberanía de Dios. Pues estaba fuertemente opuesto a toda forma de absolutismo estatal, autocracia y monarquía absoluta. Los reyes y los presidentes debían tener su poder limitado por legisladores y por la ley constitucional. Calvino cita en las Escrituras el caso concreto de Samuel quien registra los derechos del pueblo en un libro para referencia futura entre ellos y el rey. Esto difiere “in toto” de la idea del contrato social de Rousseau, en el que la voluntad colectiva del pueblo es la norma más alta. Para Calvino el Dios soberano es legislador de las naciones hoy lo mismo que en los días de Samuel, y la soberanía popular es un producto de la imaginación engañada del hombre caído.

El estado es también electivo en el sentido que se requiere la aprobación del pueblo para la autoridad legal. Calvino señala al ejemplo de David, quien no asumió su prerrogativa de gobernar ya sea en Hebrón o en Jerusalén, aunque Dios le había escogido para el sagrado oficio, hasta que los ancianos del pueblo vinieran y le solicitaran gobernar sobre ellos. El votar, para Calvino, es un asunto serio y sagrado por el cual los magistrados son escogidos popularmente con el propósito de refrenar la tiranía de los reyes. Esto no es meramente su derecho en virtud de su oficio, sino también su sagrada responsabilidad. De esta manera el gobierno hereditario es eliminado. Los ciudadanos privados pueden, en verdad, rehusar obediencia al gobernante cuando manda cualquier cosa contraria a la Palabra de Dios, pues debemos obedecer a Dios antes que al hombre. Pero un ciudadano que no tiene oficio no puede rebelarse o levantarse contra la autoridad legalmente constituida. Al gobierno los ciudadanos deben honor, obediencia, servicio militar y de otros servicios, pago de impuestos y oraciones por el bienestar de los gobernantes. Y mientras gobernantes injustos sean levantados por Dios para castigar las iniquidades del pueblo, deben ser obedecidos. El único recurso en tales casos es la oración, para que Dios juzgue entre las naciones y de su retribución a aquellos que quitan el derecho de la viuda y del pobre (Institución IV, 20, 17-32). Aquí se evidencia otra vez el pleno impacto de la idea de la soberanía de Dios. No solamente el gobernante está bajo restricción, sino también el ciudadano, quien está obligado a cumplir su responsabilidad y a cumplir su obligación divina, por causa de Dios. Es verdad que al fin Calvino concede que Dios también levanta individuos para poner fin a la tiranía, o puede enviar a otros gobernantes para vencer a los tiranos, pero esto implica un llamado especial del Señor. El procedimiento normal es que los magistrados inferiores (i.e., aquellos que representan al pueblo y que son elegidos por voto popular) debiesen remover a los gobernantes que tiranizan a su pueblo y violan la constitución. Esto ha sido llamado por los eruditos Calvinistas, “el santo derecho de la rebelión.”*

*Sin embargo, cf. A. A. Van Schelven,

Het Heilig Recht Van Opstand , (Kampen,

cf. 1919), quien argumenta que la situación

histórica ha cambiado tanto que los

monarcas constitucionales no tienen

oportunidad de tiranizar y que la división

entre gobernante y magistrado inferior

ya no logra nada. Sin embargo, este

pequeño tratado es muy valioso, al ubicar

las fuentes en una larga historia de

una cuestión muy debatida.

EL CONCEPTO CALVINISTA DE LA CULTURA, CAPÍTULO VII

JUAN CALVINO: EL TEÓLOGO CULTURAL
Y REFORMADOR DE LA VIDA TOTAL, páginas 7 y 8

Henry Van Til

Descargar Gratis Este Libro en Formato PDF

***

SOLI DEO GLORIA
A %d blogueros les gusta esto: