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Fe, Relación, Religión y Cultura

28 Nov

Fragmento de ‘El Concepto Calvinista de la Cultura’ por Henry Van Til.
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En este post no intento exponer la totalidad de la tesis del autor, sino simplemente una idea que he hallado recurrente en mi pensamiento, y que se explica de mejor manera en sus palabras. A saber, la tensión actual dentro del evangelicalismo entre “relación” y “religión”.
Para la mayoría de evangélicos, es casi una afrenta decir que viven una religión. La propuesta que se maneja mayoritariamente es que se trata más bien de una relación con Dios (personalmente considero que dicha idea no es completa y carece de una sólida base bíblica como para defenderla de la manera ciega con que se lo hace).

Concuerdo con Van Til al decir que no existe diferencia (o contradicción) entre una y otra:

“…el hombre en su fe está pactalmente relacionado con un Ser que es trascendente, y, debido a esta relación pactal, la que constituye la verdadera religión, el hombre tiene un destino eterno, que trasciende la cultura.”

SOLI DEO GLORIA

Gracia Común & Cultura

27 Sep

Aquí me encuentro, intentando abarcar la inmensidad de la gloria de Dios en el día a día. Felizmente no me encuentro abandonado  en esta loca y autoimpuesta tarea.  Cuento con la asistencia de personas que han recorrido los mismos pasos y han dejado su propia huella como una guía para el caminante. Cristianos que no se limitaron a ver a Dios dentro de cuatro paredes sino que a través de una correcta y completa exposición  y aplicación de la Biblia y del correcto conocimiento del Dios de la Biblia, abrieron camino para que la sociedad entera sea transformada.

Especialmente, para este post de última hora, tengo al holandés Abraham Kuyper, periodista, estadista, reformador político, Primer Ministro de la reina, teólogo y fundamentalmente cristiano. 

Según Kuyper, la gracia común es el fundamento de la cultura. Y la gracia común fluye de la absoluta soberanía de Dios.

La soberanía de Dios abarca cada aspecto del creyente, en cualquier lugar y situación en las que esté viviendo.

No existe ni un solo centímetro de creación que no le pertenezca, y sobre el cual no quiera ejercer su dominio y planes de redención.

Juntando esos dos conceptos (Gracia Común y Soberanía Absoluta) encontramos que es el deber del cristiano buscar el bien común en todo ámbito.

Tanto amaron y aceptaron la dirección de este hombre de Dios y hombre de Estado, que el día de su cumpleaños número 70 fue declarado feriado nacional.

Vivió para hacer ver a otros que Dios es todo en todo y benefició a su nación al hacerlo. De esta manera dejó bien claro que así también Dios es glorificado.

Por medio de él y de muchos otros, podemos saber que es posible “traer” a Dios a la esfera pública de una manera sabia, sencilla, sin fórmulas mágicas o algún tipo de  manipulación extraña a los ojos del pueblo no cristiano.

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About 1890, Singel Canal by TravelPod Member Chronometers

Amsterdam a inicios del siglo XX

Estoy empezando a leer un libro relacionado al tema en cuestión y quisiera compartir un pequeño fragmento del mismo:

“La gracia común, aunque es no-salvadora y está restringida a esta vida, tiene su fuente en Cristo como el mediador de la creación puesto que todas las cosas existen por medio de la Palabra eterna.”

El Concepto Calvinista de la Cultura – Henry R. Van Til

SOLI DEO GLORIA

¿Esquizofrenia Espiritual?

2 May

…cada aspecto de la vida queda bajo sospecha de tener ataduras espirituales; por tanto se justifica una pastoral mágica que encuentra, literalmente, demonios en todo. No extraña esta forma de ver la realidad, porque la Guerra Espiritual ha demonizado el mundo, ha hecho del mundo y las personas -sobre todo- el campo de batalla por excelencia entre la luz y las tinieblas. Pero, ¿y el abuso de los poderosos sobre los débiles? ¿y los militares genocidas que andan libremente por las calles?, ¿y las políticas económicas que causan miseria,desesperación, suicidios y otros males familiares y sociales,? ¿y el narcotráfico, que ha llegado a las altas esferas del poder en algunos países latinoamericanos?, ¿y los miles de presos injustamente encarcelados?, ¿y las dictaduras que se visten ropaje democrático? ¿O es que acaso las ataduras demoníacas no afectan a los ámbitos sociales, económicos y políticos de la vida de las personas y de los países?.
Esta carencia de visión, respecto a la totalidad de la vida humana, es lo que ha convertido a la Guerra Espiritual en una ideología religiosa a veces cómplice del status quo; por tanto, contraria a todo proyecto de cambio social.
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A la mayoría (de las culturas) las encuentra habitadas por demonios y, por tanto, objeto de diversas batallas espirituales para conquistar nuevos territorios “para el Señor”. Cualquier defensa que una persona haga de su cultura, inmediatamente será interpretada como un disfraz diabólico. Dice un predicador neopentecostal: “Bajo el disfraz de tradiciones culturales, estamos abriendo puertas de maldición a nuestras ciudades y naciones”. Es bastante claro que esta lectura teológica se opone a todo tipo de diálogo interreligioso e intercultural.
Efectivamente, todas las culturas, especialmente las que son muy antiguas (maya, azteca, inca por ejemplo), dicen los neopentecostales, han dejado como herencia a sus habitantes actuales una serie de maldiciones y espíritus territoriales que detienen la evangelización y que los oprimen. Esta opresión, si bien es ante todo espiritual, se evidenciaría en el nivel de vida y en las formas de organización política.
Como dato curioso, pero bastante usual es que los representantes más connotados de la Guerra Espiritual, como Cindy Jacobs, han encontrado que sólo habitan demonios en los países comunistas o en aquellos abiertamente adversos a la política estadounidense.
Martín Ocaña Flores
Los Banqueros de Dios – Una Aproximación Evangélica a la Teología de la Prosperidad

SOLI DEO GLORIA

Calvino & el Orden Político

23 Nov

En sus ideas acerca del orden político, es determinativo el principio básico de Calvino de la soberanía de Dios. Pues estaba fuertemente opuesto a toda forma de absolutismo estatal, autocracia y monarquía absoluta. Los reyes y los presidentes debían tener su poder limitado por legisladores y por la ley constitucional. Calvino cita en las Escrituras el caso concreto de Samuel quien registra los derechos del pueblo en un libro para referencia futura entre ellos y el rey. Esto difiere “in toto” de la idea del contrato social de Rousseau, en el que la voluntad colectiva del pueblo es la norma más alta. Para Calvino el Dios soberano es legislador de las naciones hoy lo mismo que en los días de Samuel, y la soberanía popular es un producto de la imaginación engañada del hombre caído.

El estado es también electivo en el sentido que se requiere la aprobación del pueblo para la autoridad legal. Calvino señala al ejemplo de David, quien no asumió su prerrogativa de gobernar ya sea en Hebrón o en Jerusalén, aunque Dios le había escogido para el sagrado oficio, hasta que los ancianos del pueblo vinieran y le solicitaran gobernar sobre ellos. El votar, para Calvino, es un asunto serio y sagrado por el cual los magistrados son escogidos popularmente con el propósito de refrenar la tiranía de los reyes. Esto no es meramente su derecho en virtud de su oficio, sino también su sagrada responsabilidad. De esta manera el gobierno hereditario es eliminado. Los ciudadanos privados pueden, en verdad, rehusar obediencia al gobernante cuando manda cualquier cosa contraria a la Palabra de Dios, pues debemos obedecer a Dios antes que al hombre. Pero un ciudadano que no tiene oficio no puede rebelarse o levantarse contra la autoridad legalmente constituida. Al gobierno los ciudadanos deben honor, obediencia, servicio militar y de otros servicios, pago de impuestos y oraciones por el bienestar de los gobernantes. Y mientras gobernantes injustos sean levantados por Dios para castigar las iniquidades del pueblo, deben ser obedecidos. El único recurso en tales casos es la oración, para que Dios juzgue entre las naciones y de su retribución a aquellos que quitan el derecho de la viuda y del pobre (Institución IV, 20, 17-32). Aquí se evidencia otra vez el pleno impacto de la idea de la soberanía de Dios. No solamente el gobernante está bajo restricción, sino también el ciudadano, quien está obligado a cumplir su responsabilidad y a cumplir su obligación divina, por causa de Dios. Es verdad que al fin Calvino concede que Dios también levanta individuos para poner fin a la tiranía, o puede enviar a otros gobernantes para vencer a los tiranos, pero esto implica un llamado especial del Señor. El procedimiento normal es que los magistrados inferiores (i.e., aquellos que representan al pueblo y que son elegidos por voto popular) debiesen remover a los gobernantes que tiranizan a su pueblo y violan la constitución. Esto ha sido llamado por los eruditos Calvinistas, “el santo derecho de la rebelión.”*

*Sin embargo, cf. A. A. Van Schelven,

Het Heilig Recht Van Opstand , (Kampen,

cf. 1919), quien argumenta que la situación

histórica ha cambiado tanto que los

monarcas constitucionales no tienen

oportunidad de tiranizar y que la división

entre gobernante y magistrado inferior

ya no logra nada. Sin embargo, este

pequeño tratado es muy valioso, al ubicar

las fuentes en una larga historia de

una cuestión muy debatida.

EL CONCEPTO CALVINISTA DE LA CULTURA, CAPÍTULO VII

JUAN CALVINO: EL TEÓLOGO CULTURAL
Y REFORMADOR DE LA VIDA TOTAL, páginas 7 y 8

Henry Van Til

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SOLI DEO GLORIA
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