Vintage: Evangelio según Calvino

5 Jul

Prefacio a la traducción al idioma francés de La Biblia por Olivetan

1535

Sin el Evangelio
todo es vano y sin sentido;
sin el Evangelio
no somos cristianos;
sin el Evangelio
todas las riquezas son pobreza,
toda sabiduría es locura delante de Dios;
toda fortaleza es debilidad
y toda la justicia del hombre se encuentra bajo la condenación de Dios.
Pero por el conocimiento del Evangelio somos hechos
hijos de Dios,
hermanos de Jesucristo,
conciudadanos con los santos,
ciudadanos del Reino de los Cielos,
herederos de Dios con Cristo, por quien
los pobres son hechos ricos,
los débiles son hechos fuertes,
los simples son hechos sabios,
los pecadores son justificados,
los desolados son consolados,
los inseguros son asegurados y
los esclavos son liberados.
Este es el poder de Dios para salvación a todos aquellos que creen.
De todo ello se desprende que toda cosa buena que pudieramos pensar o desear se encuentra únicamente en Jesucristo.
Porque, Él fue
vendido, para comprarnos;
cautivo, para liberarnos;
condenado, para absolvernos;
fue
hecho maldición a cambio de nuestra bendición,
[una] ofrenda de pecado por nuestra justicia;
desfigurado para que seamos justos;
Él murió por nuestra vida; de modo que por Él
la furia es hecha apasible,
la ira fue aplacada,
la oscuridad se volvió luz,
el miedo se vuelve seguridad,
el desprecio es despreciado,
la deuda es cancelada,
el trabajo es aligerado,
la tristeza es hecha alegría,
la desgracia se vuelve fortuna,
la dificultad es hecha fácil,
el desorden es ordenado,
la división es unida,
el oprobio es ennoblecido
la rebelión es sometida,
la intimidación es intimidada,
la emboscada es encubierta,
los asaltos son asaltados,
la fuerza es forzada a retroceder,
el combate es combatido,
la guerra ha sido peleada,
la venganza ha sido vengada,
el tormento es atormentado,
la maldición fue maldita,
el abismo fue hundido en el abismo,
el infierno fue atravesado,
la muerte fue dada a muerte,
la mortalidad fue hecha inmortal.
En resúmen,
la misericordia se ha tragado toda la miseria,
y la bondad a todas las desgracias.
Porque todas estas cosas que debieron ser las armas del diablo en su batalla contra nosotros, y el aguijón de la muerte para atravesarnos, son convertidas en ejercicios que pueden ser de nuestro provecho.
Si somos capaces de gloriarnos con el apóstol, diciendo: “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón?” es gracias al Espíritu Santo prometido a los elegidos, y es gracias a Él que ya no vivimos nosotros mismos, sino que Cristo vive en nosotros; y estamos, por el mismo Espíritu, sentados entre quienes están en el cielo, así que para nosotros el mundo no es más, aunque continuemos viviendo en él; en cambio, estamos en todo satisfechos, ya sea país, lugar, condición, vestimenta, carne y todas esas cosas.
Y así mismo somos
consolados en la tribulación,
gozosos en el dolor,
gloriándonos en los vituperios,
abundando en la pobreza,
calentados en nuestra desnudez,
somos pacientes entre los males,
viviendo en la muerte.
Esto es lo que deberíamos buscar en toda la Escritura: Verdaderamente conocer a Jesucristo, y las infinitas riquezas que se encuentran en Él y que nos son ofrecidas por Él de parte del Dios Padre.
Juan Calvino

Soli Deo Gloria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: