Prueba sorpresa

15 Jun

15 Junio 2011

Esta es una pequeña historia que explica lo confudidos y equivocados que nos encontramos en la actualidad acerca de nuestra visión acerca de La Biblia y de lo que recibimos (aceptamos) de parte de un sistema globalizado, heredero de la era de “La Ilustración”.

Un día en la escuela pública llamada MODERNIDAD se tomó una prueba sorpresa.

La profesora de la escuela se llamaba “Miss ILUSTRACIÓN”.

Los nombres de los chicos de la clase eran Bhagavad Guita, Corán, Libro de Mormón y por último, el más aplicado, el mejor estudiante de la clase: La Santa Biblia.

Cuando las pruebas fueron calificadas y entregadas a los estudiantes, los resultados fueron los siguientes:

Bhagavad Guita sacó 38 puntos

El Corán 52 puntos

El Libro de Mormón 17 puntos

Nuestras Ecrituras sacaron, impresionantemente, 97 puntos

Ahora… Es obvio que no nos parece correcta o justa esa calificación. ¿Qué es lo que haríamos en esta situación? Sin duda iríamos de inmediato al escritorio de la profesora y reclamaríamos esos 3 puntos restantes.

Eso es lo que haríamos.

Debemos reconocer que hemos caído en la trampa de pensar que la Ilustración requiere que seamos el “Nerd” de la clase. Siempre el mejor alumno, que no puede hacer otra cosa que salir a pelear hasta alcanzar el último punto que nos falte…

Calvino no cayó en este error. El conocía que el poder de Las Escrituras es desatado cuando se realiza una fiel y correcta exposición de ellas.

Pero hay algo más, algo fundamentalmente erróneo en esta historia de las calificaciones injustas. El problema es que para empezar Las Escrituras nunca se inscribieron en esta clase.

Nunca estuvieron de acuerdo en ser calificadas por ninguna “Miss Ilustración”.

Las Escrituras no son calificadas en este tipo de pruebas.

Las Escrituras son las que toman las pruebas a los demás.

La Biblia NO debe alcanzar cierto Standard, La Biblia es la que pone el Standard…

Dejando esto claro, continuémos con el asunto de los 97 puntos. ¿Estamos de acuerdo con un puntaje de 97? POR SUPUESTO QUE NO…

Pero eso tampoco quiere decir que estemos tras esos tres puntos en cuestión. En realidad, estamos tras el puesto de la profesora!

Las Escrituras no estan en nuestra posesión para ser puestas en balanzas humanas para que sean pesadas.

En cambio, Las Escrituras son las balanzas de Dios en las que Él pone el mundo entero y las naciones de La Tierra.

Esto no significa estar en contra de La Razón, significa estar en contra de La Razón en el lugar equivocado.

Es como decir que al estar en contra de enseñar clases de Cálculo a niños de primer grado, estemos en contra del Cálculo.

Llegar a esa conclusión es algo infantil y una idea totalmente alejada de la realidad.

Todo tiene un pre-requisito: “EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA ES EL TEMOR DEL SEÑOR”

-Traducido, Editado, Adaptado, Recortado y Aumentado de la sesión de Doug Wilson en la Desiring God 2009 National Conference : “With Calvin in the Theater of God” realizada en memoria de los 500 años de nacimiento de Juan Calvino en el 2009-

Soli Deo Gloria
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